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Publicado el 06-06-2016

BLOG / La Importancia de la Media Mañana

Del mismo modo que hay personas que prescinden del desayuno por falta de tiempo, ausencia de apetito, o debido a la idea errónea de que saltarse una comida ayuda a perder peso, hay quien comete el error de no incluir la toma de la media mañana, influyendo negativamente en el control de la alimentación y de la dieta.

La media mañana, ¿cuándo y por qué?

Para poder mantener una dieta sana y equilibrada, es necesario introducir una toma de alimentos entre el desayuno y la comida, dejando aproximadamente una hora y media o dos horas de margen entre cada comida. Esta toma es conocida como "media mañana", y se asemeja al desayuno en cuanto a los tipos de alimentos recomendados, pero sin la necesidad de incluir tanta cantidad de energía.

En la toma de media mañana es importante incluir una pequeña porción de alimento rico en hidratos de carbono, con el fin de mantener estable la glucemia. Mantener los niveles de azúcar en sangre es importante para nuestro organismo, ya que de esta forma dispone de energía en todo momento, al mismo tiempo que el metabolismo se mantiene activo y está constantemente consumiendo energía, impidiendo que la mayor parte de la energía aportada se almacene en forma de grasa.

También nos ayuda a que lleguemos a la siguiente comida con menor sensación de hambre, y la cantidad de alimentos que ingeriremos será menor.


La hora del recreo para los niños

En el cole, la hora del recreo es de suma importancia para los niños porque es el momento de "recargar las pilas". Unos buenos hábitos nutricionales para los niños deben incluir una pequeña toma de alimentos a la hora del recreo para que los pequeños puedan recargar sus niveles de glucosa y poder seguir el resto de las clases con la misma energía.
Ejemplos de media mañana

La cantidad de energía aportada debe ser la justa para poder llegar con la menor sensación de hambre a la hora del almuerzo, pero sin pasarnos.

Para mantener la glucemia en sangre, podemos aportar una pequeña porción de alimentos hidrocarbonatos como un puñadito de cereales, un par de galletas, una barrita energética, dos tortitas de maíz o arroz, o un pequeño sándwich, al que podremos acompañar con una ración proteica. Igualmente, podemos incluir un lácteo (yogur o un vaso de leche), o puede ser el momento ideal para incluir una ración de fruta (mejor entera que en forma de zumo).

No olvides que la media mañana es una de las comidas que debemos hacer al día, ¡así que no pases de ella!