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Publicado el 10-10-2014

BLOG / Dietas MILAGRO Grandes enemigas de la salud

Los buenos propósitos no sólo son cosa del mes de enero. Tras el verano, mucha gente se propone perder algunos kilos de más que han cogido durante la época estival, aunque no siempre se hace de forma adecuada, pues hay quienes recurren a las denominadas 'dietas milagro', lo que puede acarrear "gravísimos problemas de salud". Así lo explicó a Servimedia la doctora Carmen Gómez Candela, jefa del Servicio de Nutrición del Hospital Universitario la Paz de Madrid, quien alertó de que "no son pocas las personas que caen en el error de recurrir a este tipo de dietas".

En este sentido, esta especialista advirtió de que no sólo hay quienes recurren a esta vía para bajar de peso, sino que algunas personas emplean técnicas como la de vomitar e incluso tomar pastillas sin ningún tipo de seguridad, "que en determinados casos han llegado a causar incluso la muerte", por lo que recomendó que "no se juegue con la salud, que es algo muy serio".

Técnicas para perder peso hay miles, pero saludables hay pocas. Las dietas exprés son las más buscadas por las mujeres (especialmente en esta época para la operación bikini). Pero recuerda, estas dietas que nos cuentan las amigas, o que muchas veces seguimos gracias a las celebrities, NO son saludables y al final, te llevan a ganar más peso. Por muchos titulares que leas o mucho que te la recomienden, las dietas milagro NO EXISTEN.

Nunca olvides que la única forma saludable, efectiva y duradera de perder peso es paulatina, con control de un médico o un nutricionista y combinando con ejercicio. Un régimen que promete perder más dos kilos a la semana es una locura y no solo produce un efecto rebote agresivo que te puede hacer recuperar más peso del que has perdido, sino que tienen grandes desequilibrios nutricionales.

La mayor parte de estas dietas milagros implican sacrificios como eliminar radicalmente todos los carbohidratos o, en el peor de los casos, cualquier alimento. Una forma de comer que impida llevar una alimentación saludable con todos los nutrientes que necesitamos hay que descartarla de inmediato.

DIETA 1 Acude a un experto

Un médico o nutricionista es quien mejor te puede aconsejar sobre el tipo de dieta que debes hacer para bajar de peso. Una analítica completa para saber cómo estás antes de comenzar puede ser de gran ayuda para hacer más efectivo y saludable el régimen. En general, no es recomendable hacer dieta sin el apoyo y la prescripción de un profesional, pero menos aún las que impliquen carencias nutricionales severas.

Descarta cualquier régimen que lleve la palabra ‘milagro' o ‘rápido' asociada a su nombre. Repasamos esas dietas que más han circulado por la red y que ningún doctor recomendaría.

DIETA 2 La dieta ‘Monocomida'

Del inglés Monodiet Meal, esta dieta imposible implicaría comer la misma comida cada día durante semanas para bajar de peso. Y no cualquier cosa sino únicamente frutas y verduras crudas. En Instagram se ha hecho relativamente popular y a sus escasos seguidores les encanta subir fotos de sus monótonos platos. Esta dieta no es nada recomendable porque es todo carencias para el organismo: no proporcionaría apenas proteínas ni minerales, ni muchas vitaminas. A cambio, y según el alimento, aporta exceso de otras: de fibra, de azúcar... Por muy sencilla que te parezca ni se te ocurra probarla.

DIETA 3 La dieta de la sopa quemagrasas

Toda una trampa para perder peso de manera rápida que tiene consecuencias como un fuerte efecto rebote (se recupera más de lo que se ha perdido), es muy desequilibrada nutricionalmente hablando y deja al cuerpo exhausto y sin energía. Permite bajar unos 3-4 kilos en poco tiempo pero que son líquidos en su mayoría y no grasa, por eso la recuperación es tan rápida. No es viable a largo plazo porque las carencias nutricionales son múltiples (y aporta tipo 400 calorías al día).

DIETA 4 La dieta de la comida de bebé

Se rumoreó, sin ninguna confirmación de su veracidad, que Jennifer Aniston y Lady Gaga seguían esta dieta. Consiste en comer muchas veces al día (unas 14, recomiendan) pequeñas cantidades de comida en forma de puré o crema de verdura. Vamos, las papillas que comen los bebés. Para empezar, una dieta que impide masticar y que te obliga a pasar todo el día comiendo no es viable para un adulto en un mundo real. Es una manera de comer aburrida y monótona, con poco sabor, por no hablar de las carencias en vitaminas y minerales al estar los ingredientes cocidos. Una vez superada la edad de comer potitos NO es necesario volver a ellos.

DIETA 5 La dieta paleolítica

Es, en resumidas cuentas, comer como en el paleolítico con alimentos que se consumían en aquella época: carne, pescado, verduras, frutas, frutos secos y raíces. Y ya. Adiós a los lácteos, el aceite, las legumbres o el aceite que el hombre paleolítico no tenía en su dieta. Tiene una única parte positiva y es que se evitan los alimentos procesados; pero tiene muchas negativas como que impide la ingesta de calcio, fibra, muchas vitaminas, algunos minerales y puede favorecer el aumento del colesterol. La dieta del ser humano ha evolucionado con los años, ¿es necesario volver a la de hace miles de años, con todas las carencias que implica? Los médicos y nutricionistas no la recomiendan.

DIETA 6 La dieta Atkins

A pesar de que a Kim Kardashian le ha ayudado a perder peso tras el embarazo, es una de las más denostadas hoy día. Es una manera de comer en la cual se prescinde casi por completo de los carbohidratos a favor de las proteínas. Permite perder peso rápidamente pero con un coste muy alto para la salud: aumenta el nivel de colesterol malo, provoca fatiga, debilidad, mareos, estreñimiento (por la falta de fibra que proporcionan ciertas frutas y verduras), carencia de vitaminas, minerales, aumenta el riesgo de afecciones cardíacas, puede afectar a la función renal y su efecto rebote al terminarla y volver a comer con normalidad puede ser muy grave. Es tan desequilibrada que ningún médico la recomienda hoy día.

DIETA 7 La dieta del pomelo

Incluida dentro de las ‘Monocomidas', esta dieta relámpago es desequilibrada y peligrosa desde su concepción. Consiste en comer únicamente pomelo durante 7 para bajar de peso en muy poco tiempo, una fruta muy diurética y con poco azúcar. Para empezar, son todo carencias: excepto las vitaminas y los pocos azúcares que contenga, careceremos de todo lo demás: minerales, proteínas, fibra, aminoácidos, ácidos grasos esenciales... Como no aporta proteínas puede reducir la masa muscular y provocar flacidez en la piel. Además, al ser una fruta tan ácida, puede provocar incluso úlceras en el estómago y el esófago en los casos más graves. Por supuesto, tiene un efecto rebote gravísimo. ¡Ni lo intentes!

DIETA 8 La dieta Dukan

Pasado el furor inicial de esta dieta -que incluso generó fans fervientes que se hacían llamar dukanianos- por fin se ha empezado a hablar de su falta de evidencias científicas y de sus peligros reales. Basada en el consumo de proteínas y en la reducción drástica de carbohidratos de ningún tipo, ni siquiera arroz integral o patatas, seguirla puede provocar problemas en el funcionamiento del hígado y del riñón. Por supuesto también tiene efecto rebote una vez que se abandona y, dado que es disociativa, no es apta para todo el mundo por lo que es imprescindible el seguimiento de un médico para hacerla. Y claro, ningún profesional recomendaría una manera de comer que implica alimentos de la propia marca Dukan. Por suerte, ya está bien pasada de moda.

DIETA 9 La dieta Master Cleanser

O la dieta del sirope de arce, una de las preferidas por las celebrities para ‘depurar' su organismo durante un máximo de 10 días pero que NO se puede hacer durante un largo período de tiempo. Es una forma de ayuno en la cual lo único que se consume es una mezcla de agua, sirope de arce, limón y pimienta que impide básicamente que caigamos desmayadas al no tomar nada más. Esta dieta carece totalmente de fibra, la mayor parte de vitaminas, minerales y proteínas. No solo produce falta de energía casi desde el primer momento sino que puede llegar a provocar caries (por culpa del sirope), dolores de cabeza, de estómago, dificultad para dormir y, por supuesto, efecto rebote. Es tan desequilibrada nutricionalmente que pocos médicos la recomendarían.